Dos herramientas de diagnóstico esenciales en las clínicas veterinarias son los analizadores hematológicos y bioquímicos. Si bien ambos dispositivos analizan la sangre, se centran en diferentes aspectos de la salud animal. En esta publicación, exploraremos cuatro diferencias clave entre los analizadores hematológicos y bioquímicos veterinarios para ayudarle a comprender cuándo y por qué usar cada uno.
- Enfoque: Células sanguíneas vs. Composición química:
Los analizadores hematológicos miden los componentes celulares de la sangre, como glóbulos rojos y blancos, plaquetas y hemoglobina. Estos resultados ayudan a detectar infecciones, anemia y problemas inmunitarios.
Los analizadores bioquímicos evalúan los componentes químicos del plasma o suero sanguíneo, incluyendo enzimas, glucosa, electrolitos y marcadores de la función renal. Estas pruebas proporcionan información sobre la función orgánica y la salud metabólica del animal.
Por ejemplo, un analizador hematológico como el BK -3200 VET sería ideal para el seguimiento de infecciones o anemia, mientras que los analizadores bioquímicos como el BK-200 son más adecuados para el seguimiento de enfermedades hepáticas o renales.
- Requisitos de la muestra: Sangre completa vs. Suero/Plasma:
Los analizadores hematológicos funcionan con sangre completa y requieren un volumen pequeño, a menudo inferior a 20 µL, lo que los hace útiles en situaciones donde la cantidad de muestra es limitada.
Los analizadores bioquímicos requieren plasma o suero, lo que significa que la muestra de sangre debe centrifugarse para separar los componentes antes del análisis.
- Parámetros medidos: Celular vs. Salud Metabólica:
Los analizadores hematológicos miden parámetros como el recuento de glóbulos rojos, el recuento de glóbulos blancos, los niveles de hemoglobina y el recuento de plaquetas. Estos parámetros son cruciales para identificar infecciones, trastornos sanguíneos o anomalías del sistema inmunitario.
Los analizadores bioquímicos se centran en parámetros como las enzimas hepáticas (ALT, AST), los marcadores renales (BUN, creatinina), los electrolitos y los niveles de glucosa para evaluar la función orgánica y detectar trastornos metabólicos como la diabetes o la insuficiencia renal. Dispositivos como el BK 3200 VET ofrecen 21 parámetros reportables para un análisis de sangre exhaustivo, mientras que BK 200 puede analizar diversos parámetros bioquímicos en una sola muestra, lo que proporciona una visión integral de la salud animal.
- Casos de uso: Problemas inmediatos vs. Monitoreo a largo plazo
Los analizadores hematológicos se utilizan comúnmente para exámenes prequirúrgicos, diagnóstico de infecciones o evaluación de la respuesta inmunitaria durante las revisiones de rutina. Estas pruebas ofrecen resultados rápidos y en tiempo real.
Los analizadores bioquímicos son esenciales para el monitoreo de enfermedades crónicas, como enfermedades hepáticas, trastornos renales o diabetes, donde se requiere un seguimiento regular de los marcadores bioquímicos para un manejo eficaz.
El uso conjunto de ambos analizadores proporciona una visión integral de la salud del animal, lo que ayuda a los veterinarios a realizar diagnósticos y planes de tratamiento precisos. El BK 3200 VET y BK 200, al usarse juntos, ofrecen una solución de diagnóstico completa para la atención a corto y largo plazo.
¿Qué analizador usar? La principal diferencia entre los analizadores de hematología veterinaria y los analizadores de bioquímica veterinaria radica en los tipos de pruebas que realizan y la información que proporcionan sobre la salud del animal.
Los analizadores de hematología son ideales para investigar infecciones o trastornos sanguíneos.
Los analizadores de bioquímica son esenciales para monitorizar la función orgánica y diagnosticar problemas metabólicos.
En la mayoría de las clínicas veterinarias, ambos analizadores se utilizan conjuntamente para obtener una visión completa de la salud del animal.
Autor: Daniel E. Ramírez Asmat